Pues aquí sigo dandole vueltas al tema de la educación online, las nuevas tecnologías (que ya no son tan nuevas) y la brecha digital. Y pensando que con el famoso covid-19 se está poniendo más de manifiesto, si cabe, la diferencia que puede haber de unos niños/as a otros en cuanto al acceso a la tecnología, principalmente por motivos económicos.

Pero como tengo muy claro que esto no va de quejarse o lamentarse sino de ver qué podemos hacer cada uno para ayudar o mejorar la situación… me he puesto a pensar qué podría hacer yo. Primero se me ha ocurrido que por casa tengo piezas de un ordenador que he cambiado hace poco y que podría reutilizar para montar otro que pudiera servir a algún niño o niña del cole de mis hijos. Luego he pensado que quizá en la empresa tengamos más, que también podrían servir; aunque ya no se les de uso para trabajar.

Y al final me he dado cuenta de que todo eso, que está muy bien y que posiblemente hagamos, sería un granito de arena muy pequeño comparado con la dimensión del problema y el ámbito geográfico que tiene, que básicamente es toda España (por no irnos mas lejos).

Así que he pensado, ¿y si lo hacemos entre todos?

Seguro que tienes por casa algún ordenador que ya no utilices, alguna tablet que está en un cajón porque la batería dura poco o porque la pantalla no tiene suficiente calidad como para ver Netflix en la cama antes de dormir. Seguro que tienes una impresora que ya no utilizas, incluso puede que una con conexión wifi que se pueda utilizar para imprimir con el móvil o tablet, pero que saca una rallita molesta o de vez en cuando arruga el papel.

Vale, que a lo mejor el ordenador no se enciende, o da un error cuando se enciende, o la tablet lleva tu usuario y no sabes como quitárselo antes de dársela a alguien. Ya, que la tienes ahí guardada porque pensabas ponerla en Wallapop, que seguro que te dan 20 o 30 euros. Que sí, que no digo nada de que no hayas tenido tiempo en los últimos 6 meses o 1 año, que ya la pondrás cuando te acuerdes y seguro que sigue valiendo un dineral (o no). Pero… ¿y la satisfacción de saber que vas a ayudar a un niño o una niña a que no se sienta diferente o menos que los demás? ¿no merece la pena?

Y ahora viene la mejor parte, la de que hay que hacer que funcione, limpiar lo que tenga instalado, o quitarle ese error que da al encenderse, y tengo claro que tú quizá no sabes hacerlo, pero vamos a ver… ¿me vas a decir que no tienes algún «cuñado» de la informática? Sí, sí, ese amigo, primo, vecino,… que se cree que sabe mas de informática que Bill Gates, ese que le arregla los ordenadores a medio vecindario y, a veces, hasta funcionan. Pues esta es su oportunidad, o la tuya en caso de que seas tú el cuñado, es tu oportunidad de demostrar que se equivocan cuando te dicen eso de: «déjalo… ya lo bajo yo a la tienda de informática, si no me cuesta nada».

Venga, ahora bromas aparte, esto va de colaborar, todos lo habéis compartido en vuestras redes sociales mil veces: «entre todos saldremos de ésta». Así que aquí va la receta:

  • Si eres informático (o haces como si lo fueses): Ofrécete a echar una mano con esos ordenadores o tablets viejos que tengan tus familiares o amigos, igual no hace falta ni que te los den, con que les digas como se hace es suficiente, utiliza la imaginación.
  • Si tienes equipamiento antiguo por casa que pueda servir para que un niño vea los videos que le mandan en el cole, pinte una ficha en pdf con el dedo, o juegue a un juego de sumas y restas: Ofrécelo en tu cole o en el de tu sobrino, nieto o vecino. Pide ayuda a ese informático o cuñado que conoces y que te puede ayudar a ponerlo en marcha.
  • Si eres profesor, profesora, maestro, maestra, conserje o cuñado de la enseñanza en general: Comparte este texto en los grupos de padres/madres, o donde creas que puede servir de algo. No hace falta que compartas el enlace, puedes copiar y pegar el texto o las partes que te gusten de él, esto solo va de colaborar.

Y recuerda, igual es un poco mas pesado que seguir con eso tan importante que estás haciendo, ya sea ver por tercera vez tu serie favorita de Netflix o ver en la tele o las redes sociales todas esas noticias sobre el fin del mundo, pero te aseguro que te va a dar una satisfacción enorme cuando lo hagas. Y ya puestos, quizá nos acostumbremos tod@s y lo sigamos haciendo cuando esto haya pasado, porque si una cosa está clara es que cualquier niño o niña se merece las mismas oportunidades. 😉

Si tienes dudas sobre como hacerlo o hay algo que no te quede claro, déjame un comentario abajo o mándame un correo a info@pablodapena.es y te intentaré echar una mano en la medida de mis posibilidades.